domingo, 21 de abril de 2013

El alma en el bosque


Un Sábado por la tarde Vera decidió pasear por las calles del barrio. De repente, se encontró con una vecina en la puerta de una tienda del pueblo e inmediatamente se le ocurrió hacerle una travesura. Miro muy disimuladamente a sus alrededores y vio que en un tronco de un árbol se encontraba la inscripción grabada de dos iniciales “ Y y K” rodeadas de un corazón.
-Buenos días, señora Hunday ¿Cómo se encuentra esta mañana?
-Buenos días, Vera. ¿Qué te trae por aquí?¿Acaso quieres unas galletas recién sacadas del horno? respondió dulcemente
-En verdad no, vengo para advertirle que las malezas que habitan en la oscuridad del bosque vienen en busca de su pastelería y muy poco después de usted, señora. aseguró  Vera con un lenguaje cortante y silencioso.
-¿Por qué me dice eso, señorita? ¿Acaso es una broma?
-Se lo advierto señora Hunday, tome todas las precauciones que pueda. Susurró misteriosamente.
_Pero de que se tratan esas “Malezas” de las que tanto háblas? La señora Hunday ya no se lo estaba tomando en serio.
-En una tierra muy lejana hace muchos años atrás, vivían un matrimonio japoneses muy adorables. Ella se llamaba Yumiko y él, Kazuki. Un día el ejército de los ”Dragones Rojos” traslado a Kazuki para ser sacrificado para que  Hikaru los bendijiera. Ellos tenían la religión  que ordenaba sacrificar una vez por año a un hombre y a una mujer, para que Dios Hikaru los bendijiera.
-Es muy adorable tu historia, querida, pero, ¿Qué tiene que ver esto con las”malezas” que me atacaran?
-Usted solo aguarde, señora. Afirmo
Kazuki. fue sacrificado fue asi que Yumiko acabo viuda. Cada día que pasaba era un sufrimiento para ella, de esa manera termino siendo una psicópata. Cuando murió, su cadáver fue enterrado en este mismo bosque. Su alma todavía ronda por su flora y cada persona que se atreva a pasar por ahí,morirá.
-¡Pero eso es imposible! No debe tener nada que ver con los accidentes que pasaron en el bosque el otro día, ¿O si? Preguntó ya con un inmenso terror la señora Hunday.-Yo siempre paseo por ese bosque en busca de elementos para mis postres y nunca me a pasado nada. Es verdad que vi sombras y cosas extrañas pero… ¡Arrgg estoy enloqueciendo!¡Gracias, Vera, por advertirme. Jamás volveré a ir a ese bosque!¡Jamás!
Fue así que la señora Hunday se encerró en su casa y jamás salió de allí. Nadie sabe por qué enloqueció, solo la traviesa de Vera, que buscaba divertirse un sábado por la tarde.

lunes, 18 de marzo de 2013

Hola,les queria compartir una de mis canciones favoritas ;
Gracias por su atención y espero que lo disfruten tanto como yo (:

miércoles, 14 de noviembre de 2012

La noticia periodística

2 de Septiembre de 1951

UN BARCO NAUFRAGÓ ENTRE LAS OLAS DE LONDRES
SE HUNDIÓ EL HUMBER
Ayer un barco dominado "Humber" con destino a Londres fue tragado por las aguas del mar en una terrible tormenta. Afortunadamente Este hecho no cobró almas.


Ayer, hacia el mediodía, la proa del “Humber” sufrió unas terribles olas que inundaron la nave  de agua. Según los testimonios, luego se desencadenó una tormenta muy fuerte y cada minuto se alzaban nuevas olas que atemorizaban a los tripulantes.
“Fue pura suerte que un barco que se encontraba delante de nosotros nos enviaba un bote de rescate que nos apartó del “Humber”. Luego de varios minutos, la nave se hundió mientras salíamos ilesos de esa terrible tempestad.”, Según el testimonio del capitán del navío, “Le rezaba al señor, no supuse que íbamos a sobrevivir.

 Aqui, podemos obserbar una ilustración del "Humber"
realizada por Michael Tomspon.

miércoles, 7 de noviembre de 2012


Continuación de la “historia interminable”

Cairón estaba ya muy cansado, pues había pasado mucho tiempo viajando para entregarle el ÁURYN a Atreyú pero había algo que no le convencía. ¿Cual era su viaje ahora? ¿A dónde iría? ¿Cuál era su destino? Simplemente esas preguntas lo incomodaban. “¿Qué haré ahora? No me queda mucho tiempo y no quiero terminar mi vida de esta forma”, pensaba, “debo arriesgarme y visitar la Caverna Oscura”. En esa Caverna se encontraba una mágica y misteriosa piedra denominada Mítrus que, según los viajantes que hablaron con ella revelaba el destino de las personas. No iba a ser muy fácil llegar allí, pero lo mejor era intentarlo.

Pasó días y noches enteras caminando y caminando sin frenar, solamente para refrescarse y comer frutas que guardaba en su sombrero de juncos trenzados al pasar por el bosque de los árboles frutales.

De repente, un ogro se le interpuso en su camino.

¿Quién eres tú y por qué estas aquí, en la tierra de los Ogros atemorizantes? preguntó el ogro que tenia aspecto malvado.

Soy Cairón y tú, ¿Cómo te llamas? respondió de una forma extraña.

Me llamo Markus y mi deber es no dejarte pasar por nuestro terreno.

Por favor, necesito pasar, necesito visitar a Mítrus.

¿Mítrus? ¿La legendaria piedra Mítrus?exclamó Markus.

Claro que sí, ¿Qué otro objeto en Fantasía se llama de esa forma? aseguró Cairón.

¿Puedo ir con usted? preguntó tímidamente Soy un ogro bueno, se lo puedo asegurar y verdaderamente deseo encontrar mi lugar en el mundo donde no haya gente gruñona ni maligna conmigo. Yo lo puedo guiar.

Markus pertenecía a una familia de ogros malignos y sumamente temíbles.Trataban de lo peor a cada criatura en Fantasía que pasaba por su terreno y por eso lo mandaban a vigilar para que nadie pasara por allí. En cambio, Markus era el único ogro adorable y fiel de todos los ogros y deseaba  poder escaparse de ese lugar.

Como usted desee, Markus.Ahora guíeme.

Markus y Cairón se dirigieron a la Ciudad de la Azúcar Azul donde se encontraba la hechicera Virgo. Ella les podría entregar un poco de su magia y les podría dar consejos y, según el amigable ogro, era fácil de convencer.

Pasaron días y noches viajando por varios lugares como El Pantano de la Tristeza, La Cueva Zamborimbon y La ciudad Embrujada.

Una noche, mientras Markus dormía pacíficamente, Cairón comenzó a pensar. ¿Verdaderamente quería seguir? No estaba muy seguro si aún quería saber su destino, estaba un poco confundido.

Por fin se encontraban  en la ciudad de la Azúcar Azul y una pequeña niña azul los guió hasta la torre de la hechicera Virgo.Entraron.

Hola,muchachos, los estaba esperando dijo una extraña voz

¿Eres la hechicera Virgo? interrumpió Markus

En ese momento apareció una niña de alrededor de siete años de edad, vestida con violetas capas y negras botas y un enorme y puntiagudo sombrero azul.

¿Qué desean?­ preguntó la niña

Hola, hechicera Virgo saludó Cairón un poco asombrado por lo que acababa de ver necesitamos tu ayuda, queremos ir a la Cueva Oscura para encontrarnos con Mítrus, así podremos saber nuestro destino.

Mmm…pensaba la hechicera Podría ayudarlos pero antes necesito que me hagan un favor, deben coserle la espalda a mi oso de peluche. Esta todo roto y ya no lo puedo abrazar por las noches.

Haremos lo que sea necesario aseguró Markus

Y así los dos amigos comenzaron a coser. Les llevo más tiempo de lo que pensaron pero por fin lo lograron.

Aquí tienes aseguró Markus, extendiendo con su mano el oso de peluche ya cosido.

Muy bien, ahora quisiera que me cocinaran unas galletas comentó Virgo.

— Está bien, lo haremos —dijo Cairón que se sintió medio burlado.

Cocinaron y se las entregaron.

— ¡Excelente! Ahora quiero…

— ¡Basta ya! ¡Queremos que nos ayudes, no ser tus sirvientes! — Interrumpió Cairón

— ¡Todavía no han terminado! ¡Si quieren ayuda será mejor que hagan  todo lo que quiero!

— ¡Nos hemos cansado y nos iremos ahora mismo, con o sin tu ayuda!exclamó Cairón. Y así siguieron su camino sin ayuda de la maleducada niña.

Llegaron a una isla muy hermosa llena de animales y plantas exóticas, perfumes y colores. Decidieron quedarse a pasar la noche allí

Al día siguiente, Cairón observó que Markus lo estaba pasando muy bien en ese lugar, tan bien que le dio ganas de dejarlo ahí, pues ese era su lugar indicado. Se despidió por última vez.

Por fin se encontraba allí enfrente de la Cueva Oscura y desde afuera se veía la preciosa piedra Mítrus pero cuando entró, algo raro pasó por su mente. No sabía si verdaderamente quería hablar con la piedra, mejor dicho, no sabia si quería conocer su destino pues saberlo sería muy aburrido porque ya sabría lo que haría el resto de su vida y lo mejor es no conocer nuestro destino sino vivir la vida día a día.

Al fin y al cabo decidió no hablar con la piedra y se embarcó vuelta a casa y como se acordó que la nada invadía Fantasía y que él era médico decidió comenzar un proyecto para curar a las criaturas habían sido invadidas por la nada. Pero esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión…

 

 

Fin

jueves, 30 de agosto de 2012


El viaje inesperado

Estábamos Amelio, Cruz, Jacob y yo andando en el colectivo con nuestros compañeros y profesores. Estábamos en camino a Rosario para estudiar el lugar y pasar siete días allí.

 El paisaje en donde estábamos pasando era medio extraño, hasta yo podría decir que nos habíamos perdido ya que leo muchos mapas y  libros de supervivencia. El lugar era muy escaso de arboles y vegetación, se podría decir que era como un desierto de barro y tierra. Para colmo, el clima no ayudaba estaba cayendo gotas ni muy gruesas ni muy finas y había una inmensa cantidad de niebla.

De repente, un policía nos frenó y nos dijo:

“Está prohibida la entrada a toda persona que no traiga el pasaporte para cruzar”

Obedecimos pero, ¿a dónde iríamos si no podemos seguir adelante? El profesor me mando a mí a consultarle al jefe de turismo.

Sobe, baje y pregúntele a aquel jefe de turismo en dónde estamos y cómo continuar nuestro camino.

Asentí y fui a preguntarle

Hola, señorexclamé asustado porque ese hombre era muy grande y no parecía de buen humorMire, yo y mis compañeros estamos yendo hacia Rosario y necesitamos pasar para continuar con nuestro camino.

— ¿Rosario? ¡Pero por favor! ¡Estamos en Tierra del fuego!Respondió el hombre como burlándose de mi.

¿Y hay algún mapa para darnos y así volver a nuestro viaje?

Aquí no hacemos mapas ni los importan; en otras palabras, no existen los mapas aquí.

Con esa última respuesta que recibí, fui al micro  y mientras caminaba recordé que el chofer se hacía el superior y no había traído ningún mapa, tampoco los profesores.

Le conté lo que me había dicho  el jefe de turismo al profesor, que fue el primero que miró al chofer y este se  sonrojó.

Miren, chicos y profesores, no pierdan la calma, estamos en Tierra del Fuego y no tenemos un mapa, descansaremos aquí en este pueblito hasta que encontremos una manera de volver. Fórmense en grupos de a cuatro para dormir en las cabañas.

Me pareció algo ilógico decir que mantuviéramos la calma y que después nos dijeran que no teníamos forma de volver pero ese no era  el punto, el punto era que encontráramos la forma de salir de ahí.

Me agrupé con Amelio, Cruz y Jacob y empezamos a seguir a la profesora Collins que es la que nos daría la cabaña. La cabaña que nos tocó era la veintitrés, tenía cuatro camas de madera no muy cuidadas, muy poca luz, el piso estaba todo roto y astillado, y el espacio que había era diminuto. En resumidas cuentas, no era muy acogedora.

Eran las diez de la noche y todavía seguía lloviendo, nosotros estábamos planeando un escape de este lugar.

¿ y si pedimos un mapa prestado? dijo Jacob

       No existen los mapas aquíle respondí de mala manera pues se me estaba agotando la paciencia.

       Descansemos, mañana veremos qué hacer, yo creo que algo se nos va a ocurrirdijo Cruz

       Me parece una buena ideaexclamó Amelio que, por como respondió, se notaba que tenia ganas de acostarse.

Y así fue, nos acostamos y descansamos hasta la mañana siguiente.

Me desperté muy sobresaltado porque se me había ocurrido una idea maravillosa. ¡Yo dibujaba mapas y los tenía en mi mochila en este mismo lugar! Corrí hacia el micro lo mas rápido que pude ¡y estaban ahí! Se los mostré al profesor.

¡Sobe! ¿En donde los has conseguido?

Yo los dibujo tal cual como es un mapa de verdadle dije para convencerlo de que los usara

¡Nos has salvado! ¡Sobe nos ha salvado!gritó por todo el lugar

Así despertó a todos los estudiantes y los profesores, gritando mi apellido.

Subimos al micro y nos fuimos, pero nos fuimos en dirección contraria a la que íbamos la primera vez. Fuimos a Buenos Aires otra vez y no a Rosario porque, como tuvimos tantas aventuras intentando resolver cómo irnos, la verdad a nadie le daba ganas de que sucediera lo mismo.

 

 

 

 

 

 

martes, 21 de agosto de 2012


Mi continuación del relato “20.000 leguas de viaje submarino”

Veo que usted esta tan emocionado como yo, profesor.

Si capitán, esa emoción de viajar en un submarino, pasar por la Antártica y finalmente ir al polo Sur me fascina demasiado.

¿Y cuándo piensa, señor capitán, en dejarnos en total libertad? preguntó Conseil algo nervioso.

Cuándo terminemos de pasar el Polo Sur, encontraremos una pequeña ciudad en donde no hace tanto frio como en esta zona donde hay amables habitantes que los pueden llevar a casa.

¿Se refiere a que nos va a dejar ahí? ¿Sin estar cerca de nuestros seres más queridos?exclamó Conseil

Y el capitán se fue a su camarote misteriosamente sin decir una sola palabra.


jueves, 9 de agosto de 2012

Mi continuación del relato " 20.000 leguas de viaje submarino"


Veo que usted esta tan emocionado como yo, profesor.

Si capitán, esa emoción de viajar en un submarino, pasar por la Antártica y finalmente ir al polo Sur me fascina demasiado.

¿Y cuando piensa, señor capitán, en dejarnos en total libertad? Preguntó Conseil algo nervioso.

Cuando terminemos de pasar el Polo Sur, encontraremos una pequeña ciudad en donde no hace tanto frio como en esta zona donde hay amables habitantes que los pueden llevar a casa.

¿Se refiere a que nos va a dejar ahí? ¿Sin estar cerca de nuestros seres mas queridos?Exclamó Conseil

Y el capitán se fue a su camarote misteriosamente sin decir una sola palabra.