Existen diversos tipos de organizaciones políticas en los distintos Estados americanos.Una de ellas son los
Estados Independientes,como Canadá,Estados Unidos, México,Perú entre otros,que son aquellos que no
dependen de ningún país. Los territorios dejaron de ser colonias dependientes de países europeos y se convirtieron en Estados nacionales.
Otros son Estados dependientes,territorios que dejaron de ser colonias pero que no son Estados
independientes,si no que mantuvieron lazos con los países colonizadores.
Es el caso de Groenlandia, que es una provincia de Dinamarca.Desde 1979 tiene gobierno autónomo,
pueden elegir a los miembros del poder legislativo pero hay cosas que solo establece el gobierno danés.
Otra clasificación de territorios no autónomos son la que los espacios están administrados por otros
Estados.Un ejemplo sería Puerto Rico.Tiene autonomía en el gobierno pero depende de las decisiones del
congreso anglosajón.Otros Estados no autónomos son Bermudas,Montserrat,Islas Vírgenes etc.
sábado, 22 de junio de 2013
domingo, 21 de abril de 2013
El alma en el bosque
Un Sábado por la
tarde Vera decidió pasear por las calles del barrio. De repente, se encontró
con una vecina en la puerta de una tienda del pueblo e inmediatamente se le
ocurrió hacerle una travesura. Miro muy disimuladamente a sus alrededores y vio
que en un tronco de un árbol se encontraba la inscripción grabada de dos
iniciales “ Y y K” rodeadas de un corazón.
-Buenos días, señora Hunday ¿Cómo
se encuentra esta mañana?
-Buenos días, Vera. ¿Qué te trae
por aquí?¿Acaso quieres unas galletas recién sacadas del horno? respondió
dulcemente
-En verdad no, vengo para advertirle
que las malezas que habitan en la oscuridad del bosque vienen en busca de su
pastelería y muy poco después de usted, señora. aseguró Vera con un lenguaje cortante y silencioso.
-¿Por qué me dice eso, señorita?
¿Acaso es una broma?
-Se lo advierto señora Hunday, tome
todas las precauciones que pueda. Susurró misteriosamente.
_Pero de que se tratan esas
“Malezas” de las que tanto háblas? La señora Hunday ya no se lo estaba tomando
en serio.
-En una tierra muy lejana hace
muchos años atrás, vivían un matrimonio japoneses muy adorables. Ella se
llamaba Yumiko y él, Kazuki. Un día el ejército de los ”Dragones
Rojos” traslado a Kazuki para ser sacrificado para
que Hikaru los bendijiera. Ellos tenían
la religión que ordenaba sacrificar una
vez por año a un hombre y a una mujer, para que Dios Hikaru los bendijiera.
-Es muy adorable tu historia, querida,
pero, ¿Qué tiene que ver esto con las”malezas” que me atacaran?
-Usted solo aguarde, señora. Afirmo
Kazuki.
fue sacrificado fue asi que Yumiko acabo viuda. Cada día que pasaba era un
sufrimiento para ella, de esa manera termino siendo una psicópata. Cuando murió,
su cadáver fue enterrado en este mismo bosque. Su alma todavía ronda por su
flora y cada persona que se atreva a pasar por ahí,morirá.
-¡Pero eso es imposible! No debe
tener nada que ver con los accidentes que pasaron en el bosque el otro día, ¿O
si? Preguntó ya con un inmenso terror la señora Hunday.-Yo siempre paseo por
ese bosque en busca de elementos para mis postres y nunca me a pasado nada. Es
verdad que vi sombras y cosas extrañas pero… ¡Arrgg estoy
enloqueciendo!¡Gracias, Vera, por advertirme. Jamás volveré a ir a ese bosque!¡Jamás!
Fue así que la
señora Hunday se encerró en su casa y jamás salió de allí. Nadie sabe por qué enloqueció,
solo la traviesa de Vera, que buscaba divertirse un sábado por la tarde.
lunes, 18 de marzo de 2013
miércoles, 14 de noviembre de 2012
La noticia periodística
2 de Septiembre de 1951

Aqui, podemos obserbar una ilustración del "Humber"
realizada por Michael Tomspon.
UN BARCO
NAUFRAGÓ ENTRE LAS OLAS DE LONDRES
SE HUNDIÓ EL
HUMBER
Ayer un barco dominado "Humber" con destino a
Londres fue tragado por las aguas del mar en una terrible tormenta.
Afortunadamente Este hecho no cobró almas.
Ayer, hacia el mediodía, la proa
del “Humber” sufrió unas terribles olas que inundaron la nave de agua. Según los testimonios, luego se
desencadenó una tormenta muy fuerte y cada minuto se alzaban nuevas olas que
atemorizaban a los tripulantes.
“Fue pura suerte que un barco que se encontraba delante de nosotros nos
enviaba un bote de rescate que nos apartó del “Humber”. Luego de varios minutos,
la nave se hundió mientras salíamos ilesos de esa terrible tempestad.”, Según
el testimonio del capitán del navío, “Le rezaba al señor, no supuse que íbamos
a sobrevivir.
Aqui, podemos obserbar una ilustración del "Humber"
realizada por Michael Tomspon.
miércoles, 7 de noviembre de 2012
Continuación
de la “historia interminable”
Cairón
estaba ya muy cansado, pues había pasado mucho tiempo viajando para entregarle
el ÁURYN a Atreyú pero había algo que no le convencía. ¿Cual era su viaje
ahora? ¿A dónde iría? ¿Cuál era su destino? Simplemente esas preguntas lo
incomodaban. “¿Qué haré ahora? No me queda mucho tiempo y no quiero terminar mi
vida de esta forma”, pensaba, “debo arriesgarme y visitar la Caverna Oscura”.
En esa Caverna se encontraba una mágica y misteriosa piedra denominada Mítrus
que, según los viajantes que hablaron con ella revelaba el destino de las
personas. No iba a ser muy fácil llegar allí, pero lo mejor era intentarlo.
Pasó
días y noches enteras caminando y caminando sin frenar, solamente para
refrescarse y comer frutas que guardaba en su sombrero de juncos trenzados al
pasar por el bosque de los árboles frutales.
De
repente, un ogro se le interpuso en su camino.
—
¿Quién
eres tú y por qué estas aquí, en la tierra de los Ogros atemorizantes? —preguntó
el ogro que tenia aspecto malvado.
— Soy
Cairón y tú, ¿Cómo te llamas? —respondió de una forma
extraña.
— Me
llamo Markus y mi deber es no dejarte pasar por nuestro terreno.
—
Por
favor, necesito pasar, necesito visitar a Mítrus.
—
¿Mítrus?
¿La legendaria piedra Mítrus? —exclamó Markus.
—
Claro
que sí, ¿Qué otro objeto en Fantasía se llama de esa forma? —aseguró
Cairón.
—
¿Puedo
ir con usted? — preguntó tímidamente — Soy
un ogro bueno, se lo puedo asegurar y verdaderamente deseo encontrar mi lugar
en el mundo donde no haya gente gruñona ni maligna conmigo. Yo lo puedo guiar.
Markus
pertenecía a una familia de ogros malignos y sumamente temíbles.Trataban de lo
peor a cada criatura en Fantasía que pasaba por su terreno y por eso lo mandaban
a vigilar para que nadie pasara por allí. En cambio, Markus era el único ogro
adorable y fiel de todos los ogros y deseaba poder escaparse de ese lugar.
—
Como
usted desee, Markus.Ahora guíeme.
Markus
y Cairón se dirigieron a la Ciudad de la Azúcar Azul donde se encontraba la hechicera
Virgo. Ella les podría entregar un poco de su magia y les podría dar consejos y,
según el amigable ogro, era fácil de convencer.
Pasaron
días y noches viajando por varios lugares como El Pantano de la Tristeza, La
Cueva Zamborimbon y La ciudad Embrujada.
Una
noche, mientras Markus dormía pacíficamente, Cairón comenzó a pensar. ¿Verdaderamente
quería seguir? No estaba muy seguro si aún quería saber su destino, estaba un
poco confundido.
Por
fin se encontraban en la ciudad de la
Azúcar Azul y una pequeña niña azul los guió hasta la torre de la hechicera
Virgo.Entraron.
—
Hola,muchachos,
los estaba esperando —dijo una extraña voz
—
¿Eres la hechicera Virgo? — interrumpió Markus
En
ese momento apareció una niña de alrededor de siete años de edad, vestida con
violetas capas y negras botas y un enorme y puntiagudo sombrero azul.
—
¿Qué
desean? — preguntó la niña
—
Hola,
hechicera Virgo — saludó Cairón un poco
asombrado por lo que acababa de ver —necesitamos
tu ayuda, queremos ir a la Cueva Oscura para encontrarnos con Mítrus, así
podremos saber nuestro destino.
—
Mmm…— pensaba
la hechicera — Podría ayudarlos pero antes necesito que me
hagan un favor, deben coserle la espalda a mi oso de peluche. Esta todo roto y
ya no lo puedo abrazar por las noches.
—
Haremos
lo que sea necesario —aseguró Markus
Y
así los dos amigos comenzaron a coser. Les llevo más tiempo de lo que pensaron
pero por fin lo lograron.
—
Aquí
tienes — aseguró
Markus, extendiendo con su mano el oso de peluche ya cosido.
—
Muy
bien, ahora quisiera que me cocinaran unas galletas — comentó
Virgo.
—
Está bien, lo haremos —dijo Cairón que se sintió medio burlado.
Cocinaron
y se las entregaron.
—
¡Excelente! Ahora quiero…
—
¡Basta ya! ¡Queremos que nos ayudes, no ser tus sirvientes! —
Interrumpió Cairón
—
¡Todavía no han terminado! ¡Si quieren ayuda será mejor que hagan todo lo que quiero!
— ¡Nos
hemos cansado y nos iremos ahora mismo, con o sin tu ayuda! — exclamó Cairón. Y así
siguieron su camino sin ayuda de la maleducada niña.
Llegaron
a una isla muy hermosa llena de animales y plantas exóticas, perfumes y
colores. Decidieron quedarse a pasar la noche allí
Al día
siguiente, Cairón observó que Markus lo estaba pasando muy bien en ese lugar,
tan bien que le dio ganas de dejarlo ahí, pues ese era su lugar indicado. Se
despidió por última vez.
Por fin
se encontraba allí enfrente de la Cueva Oscura y desde afuera se veía la
preciosa piedra Mítrus pero cuando entró, algo raro pasó por su mente. No sabía
si verdaderamente quería hablar con la piedra, mejor dicho, no sabia si quería conocer
su destino pues saberlo sería muy aburrido porque ya sabría lo que haría el
resto de su vida y lo mejor es no conocer nuestro destino sino vivir la vida
día a día.
Al fin
y al cabo decidió no hablar con la piedra y se embarcó vuelta a casa y como se
acordó que la nada invadía Fantasía y que él era médico decidió comenzar un
proyecto para curar a las criaturas habían sido invadidas por la nada. Pero esa
es otra historia y debe ser contada en otra ocasión…
Fin
jueves, 30 de agosto de 2012
El viaje inesperado
Estábamos Amelio, Cruz,
Jacob y yo andando en el colectivo con nuestros compañeros y profesores.
Estábamos en camino a Rosario para estudiar el lugar y pasar siete días allí.
El paisaje en donde estábamos pasando era
medio extraño, hasta yo podría decir que nos habíamos perdido ya que leo muchos
mapas y libros de supervivencia. El
lugar era muy escaso de arboles y vegetación, se podría decir que era como un
desierto de barro y tierra. Para colmo, el clima no ayudaba estaba cayendo
gotas ni muy gruesas ni muy finas y había una inmensa cantidad de niebla.
De repente, un policía
nos frenó y nos dijo:
“Está prohibida la
entrada a toda persona que no traiga el pasaporte para cruzar”
Obedecimos pero, ¿a dónde
iríamos si no podemos seguir adelante? El profesor me mando a mí a consultarle al
jefe de turismo.
—Sobe, baje y pregúntele a aquel jefe
de turismo en dónde estamos y cómo continuar nuestro camino.
Asentí y fui a
preguntarle
—Hola, señor—exclamé asustado porque ese hombre
era muy grande y no parecía de buen humor—Mire, yo y mis compañeros estamos
yendo hacia Rosario y necesitamos pasar para continuar con nuestro camino.
—
¿Rosario? ¡Pero por favor! ¡Estamos en
Tierra del fuego!—Respondió
el hombre como burlándose de mi.
— ¿Y hay algún mapa para darnos y así volver a
nuestro viaje?
— Aquí no hacemos mapas ni los importan; en otras
palabras, no existen los mapas aquí.
Con esa última respuesta que recibí, fui al
micro y mientras caminaba recordé que el
chofer se hacía el superior y no había traído ningún mapa, tampoco los
profesores.
Le conté lo que me había dicho el jefe de turismo al profesor, que fue el
primero que miró al chofer y este se sonrojó.
—Miren, chicos y profesores, no pierdan la
calma, estamos en Tierra del Fuego y no tenemos un mapa, descansaremos aquí en
este pueblito hasta que encontremos una manera de volver. Fórmense en grupos de
a cuatro para dormir en las cabañas.
Me pareció algo ilógico decir que mantuviéramos
la calma y que después nos dijeran que no teníamos forma de volver pero ese no era
el punto, el punto era que encontráramos
la forma de salir de ahí.
Me agrupé con Amelio, Cruz y Jacob y empezamos
a seguir a la profesora Collins que es la que nos daría la cabaña. La cabaña
que nos tocó era la veintitrés, tenía cuatro camas de madera no muy cuidadas,
muy poca luz, el piso estaba todo roto y astillado, y el espacio que había era
diminuto. En resumidas cuentas, no era muy acogedora.
Eran las diez de la noche y todavía seguía
lloviendo, nosotros estábamos planeando un escape de este lugar.
—
¿ y si pedimos un mapa prestado?— dijo Jacob
— No existen los mapas aquí—le respondí de mala manera pues se me estaba
agotando la paciencia.
— Descansemos, mañana veremos qué hacer, yo creo
que algo se nos va a ocurrir—dijo
Cruz
— Me parece una buena idea—exclamó Amelio que, por como respondió, se
notaba que tenia ganas de acostarse.
Y así fue, nos acostamos y descansamos
hasta la mañana siguiente.
Me desperté muy sobresaltado porque se
me había ocurrido una idea maravillosa. ¡Yo dibujaba mapas y los tenía en mi
mochila en este mismo lugar! Corrí hacia el micro lo mas rápido que pude ¡y
estaban ahí! Se los mostré al profesor.
—¡Sobe! ¿En donde
los has conseguido?
—Yo los dibujo tal
cual como es un mapa de verdad—le
dije para convencerlo de que los usara
—¡Nos has salvado!
¡Sobe nos ha salvado!—gritó
por todo el lugar
Así despertó a todos los estudiantes y
los profesores, gritando mi apellido.
Subimos al micro y nos fuimos, pero
nos fuimos en dirección contraria a la que íbamos la primera vez. Fuimos a
Buenos Aires otra vez y no a Rosario porque, como tuvimos tantas aventuras
intentando resolver cómo irnos, la verdad a nadie le daba ganas de que sucediera
lo mismo.
martes, 21 de agosto de 2012
Mi continuación
del relato “20.000 leguas de viaje submarino”
— Veo que usted esta tan emocionado como yo,
profesor.
— Si capitán, esa
emoción de viajar en un submarino, pasar por la Antártica y finalmente ir al
polo Sur me fascina demasiado.
— ¿Y cuándo piensa,
señor capitán, en dejarnos en total libertad? —preguntó Conseil algo nervioso.
— Cuándo terminemos de
pasar el Polo Sur, encontraremos una pequeña ciudad en donde no hace tanto frio
como en esta zona donde hay amables habitantes que los pueden llevar a casa.
— ¿Se refiere a que
nos va a dejar ahí? ¿Sin estar cerca de nuestros seres más queridos? —exclamó Conseil
Y el capitán se fue a su camarote
misteriosamente sin decir una sola palabra.
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